
Los riesgos para la salud se dividen en:
Riesgos Ambientales: La acumulación de agua no potable favorece la cría de mosquitos que transmiten enfermedades como dengue, zika y malaria.
Enfermedades Infecciosas: El agua contaminada con heces contiene bacterias, virus y parásitos que causan diarreas agudas, cólera, fiebre tifoidea y hepatitis A.
Deshidratación y Funciones Orgánicas: La escasez de agua potable produce deshidratación, lo que altera el funcionamiento del cerebro (dolores de cabeza), riñones (cálculos e infecciones) y la circulación sanguínea.
Impacto en la Nutrición y Salud General: La falta de agua limpia dificulta la higiene personal y la preparación segura de alimentos, aumentando el riesgo de desnutrición y enfermedades de la piel.

Consumir agua no potable provoca el riesgo de contraer diversas infecciones gastrointestinales como diarrea, deshidratación y tifoidea, a consecuencia de las bacterias, parásitos y virus que ésta contiene, alertó Fernando Laredo Sánchez, especialista en medicina interna del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Destacó que son los menores de edad los más vulnerables a sufrir este tipo de padecimientos, por lo que ante la detección de cualquier cuadro diarreico debe ser evaluado por su médico familiar.
El internista del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI explicó que los padres de familia deben estar alertas cuando sus hijos presentan dos o más evacuaciones consecutivas, para suministrar de inmediato Vida Suero Oral.
También, dijo, se debe suspender la ingesta de leche y trasladarlo al Servicio de Urgencias, ya que es importante mantener hidratado al menor en tanto se evalúa el caso y determina el tratamiento médico a seguir.
Hasta la década de los 90, recordó, las infecciones gastrointestinales eran la primera causa de muerte infantil en México. Actualmente, no sucede así gracias a las campañas de prevención del IMSS y a las medidas de higiene que se han tomado.
Aun cuando el agua que llega a los hogares sea potable, subrayó Laredo Sánchez, se debe dar mantenimiento frecuente a tinacos y cisternas, a fin de que el líquido conserve su calidad o bien, utilizar filtros que garanticen la confiabilidad del agua.
De lo contrario, precisó, si el vital líquido es para consumo humano se debe hervir durante tres minutos, enfriar y guardar en un recipiente tapado.

Finalmente, recomendó lavar frutas y verduras con agua y jabón, además se deben desinfectar con yodo o productos clorados aquéllas que se consumen crudas. Indicó que para evitar contraer enfermedades gastrointestinales se deben lavar las manos antes de comer y después de ir al baño, y procurar no comer en puestos callejeros.
Republicado de: Entre pozos de agua contaminados y verduras mal lavadas: el riesgo latente de la fiebre tifoidea – Salud News 24